Por Ángela Rendón Ñungo

Fotografía por Diana Urrego de Quarto Ficticio

La firma italiana United Colors of Benetton  abre una nueva tienda  en el Centro Comercial Santafé  y le apunta al público infantil con propuestas más frescas y de vanguardia acordes a la nueva colección Otoño/Invierno 2010 – 2011.

Benetton que se ha caracterizado por el diseño de prendas confortables con solidés en la calidad, entiende que si bien su público ha sido uno familiar ya no son solo papi y mami los que deciden a la hora de comprar. Los niños ven en ellos un modelo a seguir y parecen no estar dispuestos a vestir únicamente con los tradicionales atuendos de paño y estampación clásica.

El diseño de las piezas del nuevo local divide su colección línea infantil en cuatro etapas, Kid and tween (6 a 12 años), Toddler ( 1 a 5 años) y Baby (0 a 12 meses) , además de incluir la línea Mamma hecha para mujeres en etapa de embarazo.

Una reinterpretación de los años treinta se implanta en prendas como minifaldas, vestidos satinados, camisas tipo halter y cuellos en ruché del ropero de niñas. Un estilo militar y siluetas rectas para los jeans de los niños, delatan la llegada de formas más amplias y quizá se prevé la llegada del corte campana que fue desplazado paulatinamente por la bota tubo. Rayas y pieles sintéticas hacen parte del vestier de ambos sexos.

Benetton en su apertura fue el objeto de atención con sus modelos bailando al ritmo de la música electrónica en las vitrinas, mientras adentro se percibía una notoria atención de adultos y jóvenes por la sala infantil.

Parece que para los grandes el deseo por saber más de la colección Benetton “For kids” estaba orientada al impacto que trajo consigo la propuesta de diseños relacionados más con la funcionalidad y la estética del momento que por mantener a sus pequeños clientes dentro del imaginario de tener que lucir como peluches de felpa.

Los niños que sueñan con ser grandes pueden hacerlo en la tienda Italiana, yendo a su vestier personalizado sin la necesidad de que mamá lo haga todo por ellos, ahora pueden lucir sofisticados y tener una oferta considerable para las diferentes ocasiones tales como como los días de juego, familiares o hasta los de cocktail donde no hay opción de niñera y sus padres están obligados a no desentonar con el protocolo.

Es válido que las empresas dedicadas al diseño comprendan las necesidades para el vestuario infantil como una forma de ofrecer un servicio integral desde su negocio, una vez se haga la tarea de leer las exigencias de públicos emergentes u olvidados a partir de su diario vivir. Los niños quieren opinar sobre su aspecto y a través de propuestas originales es posible de que los adultos se convenzan de que una pataleta sea justificada por el deseo de adquirir una prenda novedosa.