Por Gerson Aguilar Rojas

Fotos por Diana Urrego de Quarto Ficticio

La marca POMPILIO presentó la semana pasada en el Art Hotel de Medellín su última colección del año denominada ‘211’. Esta muestra está compuesta por camisas clásicas con detalles de confección, las hay de cuadros combinados en diferentes tamaños, también con rayas en diferentes anchos renovados desde la mezcla de colores; cuellos combinados y en diferentes tamaños y telas; pantalones de silueta un poco más ajustada, algunos con presillas con diferentes construcciones, con bolsillos tipo parche con fuelle y tablas o de ribetes con pestañas y diferentes ángulos.

Shorts, blazers y suéteres son otras de las prendas que hacen parte de la colección, destacando los shorts como protagonista de las recientes colecciones 2011-2012 de las semanas de la moda masculina en Milán y París.

La carta de color se vuelve neutra, las diferentes tonalidades de grises y azules mezclados con los tonos pasteles crean un nuevo aire. Telas 100% algodón, estampadas y preteñidas y bases con mezclas de algodón – poliéster hacen parte de esta muestra.


Las líneas de inspiración de esta propuesta son:

Masculino retro, se devuelve en el tiempo para retomar el vestuario retro y darle un aire nostálgico.
Militar,
la influencia de los uniformes militares mediante pequeños detalles en la confección de las prendas formales.
Tecno deportivo,
uno de los deportes al aire libre que renueva el universo casual es el paracaidismo. Elementos importantes como el traje, las gafas y obviamente el paracaídas inspiran esta historia para hombres más arriesgados y exploradores.

Un desfile en el que POMPILIO cierra con este proyecto su trabajo para este primer semestre del año, y en la que invita a los hombres a renovar su armario con sus prendas. Sin embargo, en términos ortodoxos, no fue una pasarela como tal. Si bien los modelos desfilaron alrededor de las instalaciones del Art Hotel, de la mano de buena música y cercanía con los invitados, en términos fotográficos este circuito dificultaba un poco el registro asociado directa y literalmente con la palabra “pasarela”. La iluminación no era la idónea para las fotografías, pues debido a algunos contraluces y “flares”, para los fotógrafos fue necesario el uso de flash en circunstancias donde no es normal usarlo. Si bien todas estas cosas se sortearon a la larga y se obtuvo un buen registro, es bueno que recuerden que la cámara no “ve” como el ojo, y aunque los espectadores (entre los que me incluyo) aseguran el éxito del evento, los fotógrafos no deberían haberse visto en aprietos, pues esto disminuye la efectividad y belleza de las imágenes resultantes de una colección tan interesante.

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