Por Juan Esteban Maya

Fotos Eduin Güiza

Pepa Pombo cerró el primer día de feria con una pasarela que tomó entre sus referentes el arte cinético y los textiles africanos, generando así una colección donde el color se robó toda la atención: ilusiones cromáticas y juegos de tonos que invitan a un viaje por la tendencia tribal, las tradiciones étnicas africanas y el mayor detalle gráfico inspirado en lo orgánico.

Los looks protagonizaron una silueta sutilmente ceñida al cuerpo con prendas que incluyen chaquetas, vestidos, pantalones, abrigos y faldas, todos ellos con materiales que se alivianan gracias a la tecnología que la marca aplicó en la producción de sus telas, proponiendo así, prendas reversibles que cobran vida gracias a los colores segmentados presentes en el desfile; bloques entre los arenas, turquesa, amarillos, blancos, verde limón,  verde esmeralda, azul rey, gris y acentos en rojo y dorado.

Además, generando continuidad al trabajo de sus colecciones anteriores, Pepa Pombo le otorga gran importancia a los accesorios. Para esta temporada le apuesta a brazaletes de colores brillantes, tejidos a mano en macramé retomamdo la cultura afrodescendiente.