Mini vestido en denim y pantalón denim amarillo del diseñador Camilo Álvarez con Tencel.

Por Diana Gómez

La sabiduría con la que la naturaleza ha dotado a las plantas es una constante fuente de inspiración. Los árboles de eucalipto tienen la capacidad de absorber del ambiente el agua necesaria y distribuirla por las extremidades para nutrir, hidratar y regular la temperatura.

La fibra del Tencel®, producida con celulosa de la madera del eucalipto es capaz de comportarse de una forma similar. Los textiles a base de Tencel® emplean nanofibrillas para absorber la humedad sobrante y repartirla de forma homogénea por toda la prenda. Gracias a esta distribución, en contacto con la piel, la fibra genera un agradable equilibrio térmico.

Sin embargo, la importancia del Tencel® no viene solo del bienestar que produce al usarse en una prenda, es una fibra biodegradable y sus procesos de producción emplean mecanismos de reciclaje y sostenibilidad. El Tencel® se obtiene de madera de eucalipto procedente de silviculturas sostenibles. La planta crece con rapidez sin necesidad de manipulación genética o riego artificial y puede alcanzar los 40 metros de altura. Los cultivos de eucalipto se realizan en superficies de rendimiento marginal que no permiten la agricultura o producción de alimentos.

Madera — Celulosa — Fibra

La fibra es de un tacto suave, es liviana y cómoda. En este material se producen todo tipo de prendas, desde piyamas hasta ropa deportiva y denim. Grandes marcas como Dolce & Gabbana, Adidas, Puma y Nike emplean Tencel® en la elaboración de productos. Levi’s® y 7 For All Mankind, también producen jeans y prendas en denim con esta fibra ecológica.

Fibras con estos procesos en el mercado nacional podrían contribuir a generar actitud sostenible y fortalecer la tendencia Eco-tech. Cada vez son más los consumidores que buscan una oferta responsable, cómoda y consciente con el planeta.