Por Diana Gómez

Los avances tecnológicos en la moda buscan acercarnos cada vez más a un estado de bienestar por medio del contacto con las prendas. Ahora aparece el concepto de la cosmética textil, que empleando micropartículas y encapsulamiento logra imprimir en las telas elementos hidratantes, protección UV, antibacteriales, entre otros beneficios.

La fibra Tencel©C es uno de los más recientes desarrollos en cosmética textil, combinando procesos ecológicos de producción con la incorporación de partículas de Quitosano (un complejo oceánico). La fibra, presentada al público el año pasado es el resultado de una investigación para combinar el progreso reciente en cosmética con los atributos reconocidos del Tencel©.

Eucalipto. Imagen tomada de Wikipedia

El textil se fabrica con celulosa del árbol de Eucalipto y este origen botánico la define como una fibra especialmente transpirable. En contacto directo con la piel, la fibra mantiene la hidratación del cuerpo disminuyendo la generación de arrugas y grietas, actuando como un depósito de humedad. Adicionalmente, por el origen natural de la fibra, estimula la renovación celular y la elasticidad en la piel superando incluso las propiedades del algodón.

Estas bondades del textil, gracias a las micropartículas, permanecen en la prenda por al menos 50 ciclos de lavado. Las aplicaciones cosméticas y ecológicas del Tencel©C podrán verse muy pronto en prendas de ropa interior, sleepwear (piyamas) e incluso ropa de hogar.