Por Diana Gómez
Fotos de Cultura Click

Diseñar una prenda se parece a construir una vivienda, ambos espacios de habitación humana, de protección contra los elementos. Carolina Sepúlveda, joven diseñadora antioqueña, entiende de estas capas materiales que protegen nuestro vulnerable cuerpo. En ‘Bahareque’, la colección de su marca Aldea, reflexiona sobre las poblaciones que no cuentan con una vivienda digna y esta fragilidad social se transforma en piezas de materiales naturales, crudos y rústicos.

En gasa, liencillo, yute y algodón, Carolina envuelve cuerpos con la intención de imitar esta arquitectura primitiva y trazar un paralelo con las texturas y formas del bahareque al secarse. Plisados, arrugados, craquelados y estructuras amorfas dibujan la silueta de las prendas, que con total soltura, dejan que el cuerpo habite cómodo en su interior.

En la colección ‘Bahareque’, la diseñadora referencia las formas de soporte y protección del cuerpo humano. Cuello y pecho simbolizan el techo y sobre ellos descansan capas de tela drapeadas, solapas y pliegues.

El recorrido de color en pasarela nos llevó desde la tierra húmeda hasta el blanco empolvado, describiendo el proceso de elaboración y secado del bahareque. Al final, surgieron los violetas en vestidos de formas amplias, una interpretación de los colores vivos que pintan las puertas de las viviendas terminadas.

El calzado de la colección  fue elaborado por la marca antioqueña SanAngel, responsable también del calzado de la pasarela de Camilo Álvarez en Colombiamoda.